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"Me lo tiro": making of
Miércoles, 22 de junio de 2011 • 18:27h. por Tomàs Fuentes
Gracias a todos los que estáis difundiendo el mensaje de Berto & The Border Boys. En menos de una semana, el vídeo de "Me lo tiro" ha conseguido más reproducciones que un Borbón. Fuimos Trending Topic en Twitter dos días, y hemos multiplicado por 3 nuestros followers. De nuevo, gracias. A todo aquel que le ha gustado el vídeo, me lo tiro.
Como ya hicimos con "Me he puesto tetas", hemos preparado un Making Of. Berto, A.C., J-Lo, Axel y Tommy deseamos que os guste.
Escribir de dentro afuera
Martes, 17 de mayo de 2011 • 13:40h. por Joan Grau
Llevo días dándole vueltas al mantra que repiten todos los cursos y manuales de guión: "escribir de dentro afuera". Algo que parece obvio, pero que, al menos para mi, ha resultado ser más complejo y difícil de aprehender de lo que imaginaba. He decidido escribir sobre el tema como ejercicio para ordenar mis ideas y fijar mi opinión. El texto debe ser tomado como un experimento ensayístico teórico sin más pretensión que la de aportar desde otro ángulo una reflexión más a la profesión. Lo comparto por si a alguien le sugiere algo.
Así como las tradiciones esotéricas tienen su regla oculta "como es arriba es abajo", los guionistas tenemos nuestra versión de esta regla en la frase: "escribir de dentro afuera". Su significado básico es que la estructura externa, el diálogo y la acción, lo que se ve y se oye de un chiste, un sketch, una escena, una secuencia, un corto, un largo o un proyecto de programa, es el reflejo de una estructura interna necesariamente velada al espectador y que sustenta toda la expresión. Las mejores historias suelen ser complejas internamente y sencillas en su expresión. Dicha estructura interna es, en sí, la materia prima de nuestro trabajo, la sustancia, el alma de una obra. Me refiero a las ideas nuevas sobre la vida y el ser humano, y a los efectos que queremos provocar en el espectador. La idea (el principio) debe contener en sí misma el efecto (el final). La técnica es lo que nos permite relacionar a ambos, tejiendo el camino con el hilo del conflicto. Porque, no olvidemos, que debido a la dualidad inherente de la realidad que vivimos, una idea sólo puede ser definida mediante sus opuestos. Se podría decir que el conflicto es la manera de expresar la dualidad implícita en toda idea original. Es la nota musical en la partitura de la narración audiovisual. Por poner un ejemplo de guión, un mapa de personajes en un guión de largometraje. El protagonista representa una idea. Internamente, le das una contradicción, una dualidad (dos visiones de esa idea en conflicto). Y externamente, creas personajes secundarios que expresan diferentes atributos de la misma idea para que se complementen o entren en conflicto. La idea en estado puro, tu visión personal, no la tiene nadie en concreto, sino que es el resultado de la interacción de todos los atributos, es decir, el resultado del conflicto, que crea un efecto en el espectador (una emoción). Esto difícilmente puede "enjaularse" en una frase. De hecho, una historia es el mecanismo por el cuál podemos "enjaular" una idea para poder analizarla con detenimiento en toda su complejidad. Por lo tanto, escribir de dentro afuera, implica detectar primero la idea clave para poder construir "la casa" a su alrededor, capa a capa; idea base, fundamentos, estructura, paredes, cableado eléctrico, suministros, pintura, muebles básicos, detalles de decoración y el toque final. Escribir un guión es subir una escalera en la que los primeros peldaños están hechos de barro y los últimos de oro y rubíes. La idea clave y el efecto deseado son la zanahoria mística que nos hace subir y perseverar. Pero, ¿por qué nos cuesta tanto aprender esto? ¿Por qué tantas veces vamos directamente "al toque final"? Porque los peldaños de oro y rubíes son muy atractivos. A nadie le gusta pisar barro. Reconozcámoslo, muchos guionistas, sobretodo cuando empezamos, nos consideramos personas ingeniosas, creativas e originales... capaces de escribir oro a la primera. ¿Quién, en su mente, no ha recogido alguna vez el Goya al mejor guión, antes de poner la idea sobre papel? Esta autocomplacencia inicial es común y habitual y, hasta cierto punto, necesaria al principio, porque cuando empiezas necesitas aprovechar la carrerilla que te da tu propio ímpetu y la confianza en ti mismo para saltar los obstáculos del principiante. Pero llegados a un punto, cuando ha cumplido su función, esta ultra confianza en tu talento innato ha de ser sustituida gradualmente por la confianza en la técnica y la autocrítica. Es como el amor adolescente, pasional y arrebatado que gradualmente se transforma en un amor más calmado, mental y, en cierta medida, más amplio e incluyente. En resumen, el guionista tiene que trascender su lado emocional-pasional y conquistar la mente. El orden de creación debería ser: propósito, emoción e inteligencia (técnica). Es decir, idea a expresar (propósito), efecto a lograr (emoción) y recursos para que la idea llegue al efecto (inteligencia-técnica). Lo que en términos ocultistas seria Voluntad, Amor-Sabiduría e Inteligencia Activa y, en términos cristianos, El Padre (la idea), el Hijo (el efecto creado) y el Espíritu Santo (la técnica que los relaciona a los dos). ¡Toma ya! Y me quedo tan a gusto. Si empiezas por el efecto, obtienes un efecto vacío de idea. La autocomplacencia y el ímpetu emocional te arrastra a trabajar focalizado casi exclusivamente en el resultado, es decir, en la capa más superficial; un chiste, un diálogo, una escena o un personaje que es la repanocha y no te das cuenta de que no tienes ni sketch, ni historia ni nada que contar. Y por eso nos encontramos con chistes muy buenos que no encajan en el sketch, escenas brillantes que no aportan nada a la historia o proyectos de programa muy originales sobre papel que hacen aguas a la que les das dos vueltas. Porque no tienen propósito. No forman parte de un plan mayor. Van por libre. No tienen un alma a la que agarrarse. Un coordinador, productor o director capacitado se cargará el chiste, la escena o el programa si no "encaja". Y el principiante, que se considera el nuevo JJ Abrams del momento, no entenderá por qué su obra maestra ha caído en desgracia. Y criticará a todos, en vez de reflexionar sobre por qué, precisamente, su mejor idea no ha sido comprada. Es duro de aceptar, pero cuando esto te ocurre y consigues transformar tu rabia en una reflexión desapegada de la situación, se te revela la lección más clara que nunca. El lobo se carga una bonita casa de madera con un soplido. Construye una casa con bigas de hormigón y resistirá los envites de todos los lobos de la profesión. "Escribir de dentro afuera". Fácil de decir y difícil de hacer, al menos para mi. Por eso quiero completar mi reflexión con la que, creo, es la lección práctica definitiva del tema que nos ocupa. A mi me ha ayudado mucho a entender el proceso de creación y me sigue animando a seguir trabajando para madurar y perfeccionar mi rudimentaria técnica de "escribir de dentro a afuera". Muchos lo conoceréis. Se llama el "Método de composición", de Edgar Allan Poe. Es un texto en el que el propio autor analiza al detalle cómo creó su famoso poema "El Cuervo". Lección magistral de lo que es escribir de dentro afuera, gratis y al alcance de todos. Viva internet y la sociabilización del conocimiento.
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• Archivado en: General • Lorena - 09.06.11 / 15:40h. Equipo, aquí les envío un artículo que habla del programa, de la despedida del mismo y de su vinculación con la literatura. Espero que les guste. Si lo recibieron, háganmelo saber, por favor, de algún modo. Un saludo!
¿Qué pasaría si mezclas Star Wars + Disneyland +
Michael Jackson?
Jueves, 12 de mayo de 2011 • 10:43h. por Joan Grau
Esto (mierda, ¿por qué no se me ocurrió a mi?)
Barça-Madrid, (el final de la película)
Miércoles, 4 de mayo de 2011 • 13:52h. por Joan Grau
En el último post analizaba estos cuatro clásicos como si fuera un guión escrito por un "supuesto guionista" experto en historias épicas. Ahora, hemos visto el final.
El partido de ida de la Champions fue el gran clímax. Muy bien escrito. El guionista decidió regalarnos una secuencia a la altura de la batalla final de "Espartaco". Dureza y sangre. Emociones al límite. Pérdidas terribles. Hazañas heroicas. Injusticias por ambos lados. La vida misma en una olla a presión. Establecido el escenario físico, el guionista decantó la balanza del héroe hacia Messi con un combate final (el segundo gol, driblando a 5 jugadores) digno de una gran peli de acción. Optó por otorgarle una victoria sonada al Barça en campo contrario, dando un giro a la secuencia anterior en la que el Real Madrid había ganado la Copa del Rey y manteniendo, así, el ritmo de la película. Su genialidad, fue hacerlo añadiendo capas de complejidad. ¿Cómo? Introdujo la polémica expulsión de Pepe convirtiendo el clímax en un final con múltiples lecturas. Y además, se cargó a uno de los protagonistas. Mourinho "muere" y no le veremos en lo que queda de peli. ¡Pero como muere Mourinho! La rueda de prensa posterior fue antológica, uno de los mejores momentos televisivos en años, en la que el guionista se inspira, claramente, en "Network" (1976), esa gran escena en la que un desquiciado Howard Beale proclama desde la tribuna de la tele: "¡Tenéis que levantaros, abrir la ventana, sacar la cabeza y gritar: ¡estoy enfurecido y no pienso aguantarlo mas!". El guionista le dio un giro a su personaje, Mourinho, y, a diferencia de Howard Beale, hizo que se enfureciera a través de la ironía. Allí está ese genial y profundo "¿por qué?" que pasará a la historia de los diálogos épicos. Dos palabras que sintetizan mil emociones. Y en muchas partes del país, madridistas de toda clase, seguidores, jugadores y periodistas abrieron la ventana, sacaron la cabeza y gritaron: "Estoy enfurecido". Bfff, un final épico como pocos. En la trama situada a nivel de clubs, hubo hasta denuncias mutuas, con lo que el nivel de tensión se elevaba. Pero para mi esto fue solo un mini MacGuffin introducido por el guionista para mantener el hilo hasta la secuencia final, porque como se vio luego, las denuncias fueron desestimadas y no aportaron conflicto a la trama. El partido de vuelta, fue la típica secuencia de cierre que, desafortunadamente, no aportó ningún giro relevante. Sólo quedaba una pregunta por resolver: ¿quién pasará? Pero la balanza no estaba equilibrada. El verdadero gancho estaba en ver si el guionista optaba por la remontada épica del Real Madrid o por una aplastante victoria del Barça. No hizo ninguna de las dos cosas. Es más, cometió el error de cargarse a uno de los actores principales en la secuencia anterior, el que aportaba más conflicto. Para mi, antes de tiempo. La trama situada en la lucha Guardiola-Mou se perdió y con ello, se perdía intensidad dramática. El partido fue bonito pero terminó 1-1. Una prueba más de que la auténtica resolución de la película estaba en la secuencia anterior. En realidad, la peli terminó en el partido de ida (el clímax). La última escena (la resolución) no fue sorpresiva. Yo creo que el guionista la escribió para rebajar la tensión, para evitar que el espectador saliera del cine exaltado después de haberse tragado una historia tan intensa y tan larga. Con la secuencia final, los ánimos en los cuatro niveles de narración (jugadores, entrenadores, clubs, sociedad) volvieron a la normalidad. El guionista, según mi criterio, ha sido más listo de lo que parece. Sabiendo que ya tenía su historia resuelta, cierra la única trama abierta: se confirma que el Barça pasa y aprovecha la secuencia final para decirnos: "esto es solo una historia sobre el futbol. Tomad, os regalo el partido más bonito de los cuatro. Porque esto solo es futbol y va de eso. Ahora que ha terminado la historia, dejémosla ir y ocupémonos de otros asuntos". Fin
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• Archivado en: Actualidad General • Fleich - 12.05.11 / 12:10h. Si que el final ha sido un poco Lost; muchas tramas abiertas, las denuncias de los clubes, palabras incendiarias, o piques entre jugadores no resueltos, y al final la cosa acaba como debía.
Análisis de guión de la peli 'Barça vs Real Madrid'
Jueves, 21 de abril de 2011 • 13:06h. por Joan Grau
La película del año, "Barça vs Real Madrid" la ha escrito un brillante guionista especialista en cine épico y películas de suspense. Veamos como ha escrito el guión:
Primer Acto El guionista establece el mundo ordinario con un Barça que lo ha ganado todo y un Real Madrid que hace tiempo que no levanta un título. El background implícito es el mejor que se podía imaginar "España, con miembros de los dos equipos, campeona del mundo en Suráfrica". El guionista define a protagonista y antagonista (Barça-Madrid o Madrid-Barça, según se mire) con dos versiones opuestas del mismo ideal. El ideal, el mejor futbol del mundo. Las versiones opuestas son fútbol de toque ofensivo vs fútbol de táctica más defensivo. El guionista da entrada al incidente incitador (o la llamada a la aventura): El Real Madrid ficha a Mourinho y revoluciona la manera de pensar y de actuar del equipo blanco. Algo se mueve, por fin hay alguien en disposición de destronar al Rey. Segundo Acto Aquí, nuestro brillante guionista empieza a construir el conflicto en tres niveles, tejiéndolo en montaje paralelo, para llevarlo a la máxima tensión. Primero, el enfrentamiento entre los dos héroes de cada equipo, Messi y Ronaldo. Son los guerreros, su escenario es el campo y el suyo es un choque en el terreno de lo físico, reflejado en la frenética e igualada lucha por el pichichi de la Liga, superar lesiones, bajones, rachas... etc... Lucha que se hace extensible a los personajes secundarios como Piqué y su historia de amor, la lucha entre Benzemá, Ozil y Adebayor por hacerse un hueco en el frente, etc... Segundo nivel, el enfrentamiento entre los dos entrenadores: Guardiola y Mourinho. Son los mentores y su lucha se sitúa en el escenario de los medios. Es un enfrentamiento dialéctico entre dos personajes de elevada inteligencia, con grandes monólogos-ruedas de prensa en la línea de los choques verbales de Michael Caine y Lawrence Olivier en "La Huella". Se mueven en el terreno de lo emocional, dirigiendo y marcando la mentalidad y actitud de sus equipos desde la tribuna del "entorno". Uno con mensajes asertivos, Gandalf. El otro con artes más oscuras, Saruman. Los dos, grandes sabios y maestros del liderazgo. Tercer nivel, el enfrentamiento entre dos mundos. Barça y Madrid que, todavía hoy, representan dos sentimientos de identidad muy poderosos: Catalunya y España. Es una lucha que se sitúa en lo mental, en la construcción de ideas sobre identidad que abarcan a millones de personas. No sólo en España, sino en todo el mundo. El guionista hace avanzar los tres niveles de conflicto hasta la máxima tensión y sitúa a los protagonistas en un partido con la Liga en juego, la final de la Copa y las semifinales de Champions. Todo el mundo se pregunta ¿qué pasará? Tercer Acto El guionista da un giro inesperado. Cuando todos piensan que el partido de liga definirá al equipo que va por delante, nos mete un 1-1, con goles de penalti, que no resuelve nada. Todo parece más favorable para el Barça de cara a la liga, pero la tensión ha subido porque no hemos visto un claro favorito. Todo sigue abierto. ¡Sube la tensión! Los mentores vuelven a aparecer para manejar los hilos de la motivación y la estrategia a través de los medios. Mourinho usa el arma de la queja para desestabilizar el "ambiente" cordial que quiere construir Guardiola y en el que su equipo suele jugar mejor. Sube la tensión en el entorno y eso eleva la tensión entre los dos "mundos" y los dos héroes. Recordemos que Messi peta cables. Llegamos al final de la Copa. Primera parte para el Madrid. El Barça sufre. Segunda parte para el Barça, el Madrid sufre. El guionista decide posponer al máximo la resolución y equilibrar el choque para hacerlo más emocionante. En la prórroga, marca Cristiano Ronaldo. Él y no otro. ¿Por qué? Porque el guionista sabe que sólo él lleva la etiqueta de "no marcarle al Barça" y "no ser decisivo en una final". Si lo mete él, es más épico y, más siendo el archienemigo del otro equipo. El héroe recupera su trono. El Madrid gana una batalla. Emociones fuertes después de 18 sin ganar el título. Renacimiento. En el lado del Barça, también emociones fuertes por ser la primera final en mucho tiempo que no ganan. Crisis. El Mundo Ordinario, ya no es lo que era, todo parece desmoronarse. Los mentores vuelven a aparecer. Guardiola lanza un "nos levantaremos" que proporciona la base para la épica de lo que puede venir. Mourinho, con el trabajo hecho, abandona su estrategia oscura y lanza mensajes asertivos en la línea de Guardiola en un inteligente movimiento por hacerse suyo el "espacio emocional" en el que antes reinaba el Barça. Casillas, otro héroe de la batalla, lanza un "hemos renacido", construyendo la épica para su equipo de cara a lo que viene. Sergio Ramos rompe la Copa. El guionista introduce la comedia para rebajar la tensión. Queda por ver si ha introducido este hecho también para sembrar un símbolo de algo que se verá después. Es un falso final. El guionista, sabiamente, ha resuelto muchas de las incógnitas que había abierto, satisfaciendo emocionalmente al espectador, pero lo ha hecho con el menor de los títulos en juego. Nos da emociones fuertes, pero lo más fuerte todavía está por llegar. ¿Qué pasará en la Champions? ¿Le podrá dar la vuelta a la Liga el Madrid, con los ánimos renovados? Sí, amigos, este tío, sabe lo que se hace. Yo no me pierdo el final de la peli.
• 5 comentarios • ∞
• Archivado en: Actualidad General • BiG_FooT - 21.04.11 / 13:22h. Bravo! • Norby - 21.04.11 / 15:44h. Big Foot, no es una peli, es una serie, ayer fue el S01E02 • Meduseando - 21.04.11 / 18:50h. El público quería la siguiente entrega, esperando que fuera un film • Lolo - 22.04.11 / 22:49h. Muy bien, te has leído a McKee. • Lolo - 27.04.11 / 17:17h. Aha, ya... Veo que te has leído a McKee. |
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